Efectos psicológicos de la migración: cómo impacta dejar tu país
La experiencia de la migración se está convirtiendo hoy en día en un proceso cada vez más habitual debido a múltiples causas. Esta experiencia, aunque puede ser enriquecedora, también puede ocasionar unos niveles de estrés muy intensos, dependiendo de diferentes factores.
La migración es una experiencia transformadora que marca profundamente a quien la vive. Más allá de las motivaciones económicas o laborales, cambiar de país implica un proceso emocional complejo que, en muchos casos, afecta a la salud mental de las personas migrantes.
Estos cambios en la vida de la persona, la emigración, pueden llevar a una reacción natural a la pérdida de su país, que es el duelo.
El duelo migratorio: una pérdida invisible
Cuando una persona migra, no solo deja atrás un territorio: también se distancia de su familia, amigos, costumbres, idioma y cultura. Este conjunto de pérdidas se conoce como duelo migratorio, un proceso similar al duelo por la muerte de un ser querido, pero con la peculiaridad de que es un duelo múltiple.
Estas pérdidas múltiples relacionadas con la migración pueden ser tanto aspectos interpersonales (relaciones personales), materiales (casa, ingresos), así como estatus, roles sociales, identidad, posibilidades debido al idioma o aspectos más abstractos (como el entorno familiar o planes futuros).
No todas las personas viven igual la migración ni a todo el mundo le afectan igual estas pérdidas, pero es común experimentar sentimientos de desarraigo y pérdida de identidad.
Principales efectos psicológicos de la migración
1. Malestar psicológico, ansiedad y estrés crónico: La incertidumbre sobre el futuro, los cambios culturales y el miedo al rechazo o discriminación pueden generar altos niveles de ansiedad. La capacidad de adaptación de la persona puede verse sobrepasada, originando un estrés alargado en el tiempo.
2. Depresión: La soledad, la separación de la familia, sobre todo si hay hijos pequeños que quedan atrás, la dificultad para integrarse y la sensación de fracaso o frustración pueden derivar en depresión. En ciertos momentos pueden aflorar recuerdos, miedos o necesidades afectivas que pueden causar gran sufrimiento.
3. Aislamiento social: La barrera del idioma, las diferencias culturales o la falta de redes de apoyo pueden llevar al aislamiento y a la sensación de no pertenecer a ningún lugar.
4. Problemas de identidad: Adaptarse a una nueva cultura puede generar conflictos internos sobre la propia identidad, especialmente en adolescentes o jóvenes.
5. Síndrome de Ulises: Es un término acuñado por Achotegui (1), un síndrome que es también conocido como el «estrés extremo del migrante», y describe un estado de agotamiento emocional y físico debido a la acumulación de dificultades extremas, como la precariedad económica, el racismo o la ilegalidad.
Factores que influyen en la salud mental de los migrantes
Existen varios factores que pueden tener un impacto en la salud mental de las personas que emigran. No todas las personas lo viven de la misma manera, pero hay varios aspectos que pueden empeorar o mitigar el impacto emocional:
- Si la persona tiene una red de apoyo en el país de acogida, esto le permite crear lazos y vínculos, así como soporte tanto instrumental como emocional.
- El dominio de la lengua del país es muy importante para favorecer la integración social.
- La situación legal y laboral que tenga la persona.
- Dependiendo del país de acogida, el nivel de discriminación o racismo al que se enfrenta puede tener un impacto importante.
- La edad y la etapa de la vida en la cual se produce la migración.
Estrategias para cuidar la salud mental tras migrar
1. Mantener contacto con la cultura de origen: Establecer vínculos con compatriotas, escuchar música del país de origen, preparar comida típica del país o realizar cualquier actividad que tenga una conexión con la cultura originaria puede ayudar a mantener la identidad.
2. Construir nuevas redes de apoyo social: Participar en actividades sociales o en eventos, compartir aficiones con otras personas, puede facilitar la integración y reducir el aislamiento.
3. Buscar ayuda especializada: Existen psicólogos especializados en migración que ofrecen herramientas para gestionar las emociones asociadas. En Psicólogos Animae ofrecemos apoyo psicológico online a personas hispanohablantes en Suiza.
4. Aprender el idioma local: No solo es una forma de mejorar la comunicación con las personas del país, sino también permite incrementar la confianza y el sentido de pertenencia.
5. Cuidar el bienestar físico: Otro aspecto importante es el cuidado, mantener una alimentación saludable, realizar ejercicio regular, dormir las horas necesarias y tener periodos de descanso. Estos hábitos permiten mantener tanto una buena salud física como mental.
La importancia de cuidar la salud mental en la migración
La migración es un acto que implica muchos problemas a la persona y puede acarrear consecuencias emocionales que no siempre se tienen en cuenta. Sin embargo, ser consciente de estos efectos psicológicos y buscar ayuda cuando es necesario permite recorrer el camino con el mayor bienestar posible.
En caso de que hayas migrado o conoces a alguna persona que lo haya hecho, recuerda que es importante cuidar la salud mental en la migración.
Referencias
1. Achotegui, J. (2009). Estrés límite y salud mental: el síndrome del inmigrante con estrés crónico y múltiple (síndrome de Ulises). Gaceta Médica de Bilbao, 106(4), 122–133.
Estrés migratorio y salud mental – Behavioral Psychology / Psicología Conductual. (2017). Behavioralpsycho.com. https://www.behavioralpsycho.com/producto/estres-migratorio-y-salud-mental/
2. Renner, A., Schmidt, V., & Kersting, A. (2024). Migratory grief: a systematic review. Frontiers in Psychiatry, 15.
¿Te ha gustado este artículo sobre los efectos de la migración en la salud mental? Compártelo con aquellas personas que creas que le pueda ayudar.